Creciendo con inteligencia emocional

Existe un proceso maravilloso y perfecto en nuestro organismo, neuroplasticidad, por el cual nuestro cerebro se reestructura continuamente, en función de nuestras necesidades, de lo que vivimos y el aprendizaje de lo vivido. Esto, aplicado a muchas facetas de nuestra vida, puede convertirnos en grandes maestros listos para abordar sin miedo las peculiares batallas en las que nos embarcamos.

Se me ocurre que esta maravillosa neuroplasticidad, podría muy bien aplicarse en terrenos tan diversos, (como puede ser el deporte, la dirección de empresas o equipos). Cuando aprendemos algo nuevo, elaboramos una nueva estructura, una nueva forma de hacer las cosas, el circuito neuronal que activamos, atraerá nuevas conexiones neuronales: aprendizaje, que crecerán para adaptarse a la nueva concepción espacial de lo que queremos conseguir.

La inteligencia emocional

La inteligencia emocional nos ayuda a superar retos que creíamos imposibles. Necesitamos creer para crear.

Por tanto, es posible mejorar, cambiar, hacer las cosas de un modo distinto, hecho que sin duda nos libera de la tan temida sensación de sentirnos en ocasiones atrapados, sin posibilidad de crecer a una nueva realidad.

Esto ya nos sugiere que ¡sí podemos! Podemos cambiar en un determinado momento el rumbo de nuestra vida, modificar estructuras que nos llevarán al éxito, comprender que trabajar con Inteligencia Emocional, es cocrear, es pasar de creer a crear.

Es importante pues buscar dentro de nosotros en primer lugar, el compromiso, buscar esa fuerza motivadora que yace dentro de nosotros y lograr el objetivo del cambio, comenzando por metas claras y sencillas, estando atentos a nuestras sensaciones y discernir cuáles nos ayudan en este nuevo proceso de transformación y cuáles no.

Cuando comenzamos a formar nuevos hábitos, hábitos más adecuados, lo que ocurre en esencia , es que se crean nuevos circuitos a nivel neuronal que pautan el cambio y la transformación. Por otro lado, para que la nueva conducta que queremos instalar en nuestras vidas, adquiera consistencia y firmeza, debemos recurrir a la fuerza de la neuroplasticidad, que es la repetición y la persistencia, sobre el objetivo preciso que queremos cambiar, o perfeccionar.

Por tanto, crecer con inteligencia emocional, nos capacita para que, desde esa zona de neuroplasticidad, podamos elevarnos y crear un nuevo nosotros.

4 pensamientos en “Creciendo con inteligencia emocional

  1. Hola Ana. Gracias por invitarme a conocer tu blog. Me ha sorprendido gratamente el contenido del mismo. La inteligencia emocional es la base de nuestra felicidad y es un tema que me gusta muchísimo y que también aprendo y practico. Seguiré asomada a esta ventana tuya que tan generosamente compartes.Un fuerte abrazo

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